sábado, febrero 17, 2007

Alejandro Magno

Por Will Cuppy

Alejandro III de Macedonia nació en el 365 a.C., en el sexto día del mes Lous[1]. Se le conoce como Alejandro Magno porque mató a más gente de diferentes pueblos que ningún otro hombre de su tiempo[2]. Hizo esto para inculcarles la cultura griega. Alejandro no era estrictamente griego y no era culto, pero esa es su historia, ¿y quién soy yo para desmentirla[3]?

El padre de Alejandro era Filipo II de Macedonia. Filipo era un hombre de gran amplitud de miras. Bebía abundantemente y tenía ocho esposas. Subyugó a los griegos después de que se autodestruyeran en la Guerra del Peloponeso y se designó a sí mismo Capitán General de manera que pudiese defender los ideales de la Hélade. El principal ideal de la Hélade era deshacerse de Filipo, pero él no le prestaba atención a ése. Fue asesinado en el 336 a.C. por un amigo de su esposa Olimpias[4].

Olimpias, la madre de Alejandro, era ligeramente anormal. Era epirota. Mantenía tantas serpientes sagradas en su dormitorio que Filipo tenía miedo de ir a casa después de sus festivales alcohólicos[5]. Le dijo a Alejandro que su verdadero padre era Zeus Amón, o Amón, un dios greco-egipcio con forma de serpiente. Alejandro le daba a esto mucha importancia y se pasaba toda la noche jactándose de ello[6]. En una ocasión ejecutó a trece macedonios por decir que no era hijo de una serpiente.

De niño, Alejandro era como todos los demás niños, si entienden lo que quiero decir. Tenía los ojos azules, el pelo rojo y rizado, el cutis rosáceo y era pequeño para su edad. A los doce domó a Bucéfalo, su caballo favorito. El mismo año empujó juguetonamente a Nectanebo, un astrónomo que estaba de visita, a un profundo pozo y éste se rompió el cuello mientras disertaba sobre los astros. Nunca se ha podido demostrar que Alejandro empujara al viejo. El hecho es que ambos se hallaban de pie al borde del pozo, y de repente Nectanebo dejó de estarlo.

Durante tres años, hasta los dieciséis, Alejandro fue educado por Aristóteles, quien al parecer evitó los pozos y el borde los tejados. Aristóteles era famoso por saberlo todo. Enseñaba que el cerebro existe solamente para enfriar la sangre y que no está involucrado en el proceso del pensamiento. Esto es cierto sólo en algunas personas. También decía que el siluro es propenso a las insolaciones porque nada muy cerca de la superficie del agua. Lo dudo. A pesar de su vasta reputación, Aristóteles no era el maestro perfecto para los jóvenes. Tenía una tendencia a vagabundear, en el aula y fuera de ella. No se mantenía alerta.

Con un maestro como ése, nuestros valores pueden deformarse. Por otro lado, incluso Aristóteles no podía ayudar a ciertas personas[7].Tan pronto como terminó de leer la Ética a Nicómaco, Alejandro comenzó a matar a diestro y siniestro. Exterminó al Batallón Sagrado de Tebas en la Batalla de Queronea mientras su padre aún vivía, y luego se procuró una buena práctica matando tracios, ilirios y otros que pudo hallar cerca de casa[8].

Ahora estaba preparado para su verdadera carrera, así que decidió irse a Asia donde había más gente y más variedad. Después de matar a algunos parientes que podían haber aspirado al trono[9], le declaró la guerra a Persia y cruzó el Helesponto para extender la civilización helénica. Los griegos se sintieron incómodos por esto, pero no pudieron impedirlo. Tuvieron que aguantarse y sonreír.

Asia resultó ser un verdadero paraíso. En un santiamén, Alejandro mató medos, persas, pisidios, capadocios, paflagonios y mesopotamios varios[10]. Un día cazaba algunos galatos, al siguiente tenía que contentarse con unos pocos armenios. Más tarde, consiguió bactrianos, sogdianos, aracosianos y unos pocos uxianos. Incluso entonces, un uxiano, vivo o muerto, era un pieza de coleccionista[11].

Alejandro puso fin al imperio persa al derrotar a Darío en tres grandes batallas. Este Darío no era el Darío, sino sólo Darío Codomano, o Darío III, que había sido puesto en el trono por Bagoas, un eunuco[12]. Bagoas había envenenado a Artajerjes III y a su hijo Arses y a su vez había sido envenenado por Darío, por si acaso[13]. Darío era fácil de derrotar porque uno siempre podía esperar que hiciera exactamente la cosa equivocada. Luego, azotaba sus caballos y trataba de escapar en su lenta carroza. Hizo esto con demasiada frecuencia.

El ejército persa estaba pasado de moda. Dependía principalmente de los parientes del rey, a quienes se les permitía besarlo, y de los Portamanzanas, o guardia real, quienes tenían manzanas doradas en las empuñaduras de sus lanzas. Darío creía que si continuaba añadiendo más Portamanzanas a su ejército, el imperio persa no caería jamás. Pero la vida no es así. Los Portamanzanas están bien si uno sabe dónde detenerse. Después de que se alcanza cierto punto, sin embargo, entra en juego la ley de las ganancias decrecientes y simplemente uno tiene demasiados Portamanzanas.

Darío también tenía carros armados con guadañas a cada lado para segar al enemigo. Esto no funcionó dado que Alejandro y sus soldados se rehusaron a ir y pararse delante de las guadañas. Darío había pasado por alto el hecho de que las carros con guadañas sólo son efectivos contra personas que han perdido la capacidad de locomoción y que esas personas son más fáciles de encontrar en sus casas, guardando cama, que librando batallas en Asia.

Los mejores hombres de Alejandro eran sus Compañeros, o caballería pesada, y sus falangistas, u hoplitas mejorados, que componían la falange macedónica. Había algunas dudas acerca de qué se suponía que hicieran los hipaspistas. Actuaban como peltastas en ocasiones y siempre podían hacer recados. Alejandro nunca avanzaba sin cubrir su retaguardia. Los persas nunca se molestaron en hacerlo, y ya ven lo que les pasó.

En la batalla de Isos, Alejandro capturó a la esposa y a las dos hijas de Darío y al harén real de 360 concubinas[14] y 400 eunucos. Ignoró el harén, como hizo su inseparable amigo y compañero de tienda Hefestión, pero los soldados se agenciaron un buen número de bonitas alfombras. El proyecto de Alejandro se autofinanció ampliamente pues sólo en las ciudades de Susa y Persépolis obtuvo bienes por un valor de 160,000 talentos persas, o 280 millones de dólares. Desafortunadamente, una buena parte de ese dinero le fue robado por Harpalo, un griego cultivado que actuaba como tesorero imperial.

Alejandro pasó los siguientes nueve años guerreando, en marchas y contramarchas, matando gente al azar y desvalijando a sus viudas y huérfanos[15]. Pronto se cansó inculcar la cultura griega a los persas e intentó inculcar la cultura persa a los griegos. En una discusión acerca de esto, mató a su amigo Clito, quien le había salvado la vida dos veces en combate. Luego lloró durante cuarenta y ocho horas seguidas. Alejandro rara vez mataba a sus amigos íntimos a menos que estuviera borracho, y siempre lloraba bastante después[16]. Siempre estaba llorando por algo[17].

Bucéfalo murió de vejez y agotamiento en la India, y los soldados, que consideraban todo el asunto un despropósito, se negaron a seguir adelante[18]. Tres cuartas partes de los soldados murieron de hambre mientras regresaban a través del desierto de Gedrosia, pero algunos de ellos consiguieron volver a Susa y dispersarse. En este momento Alejandro y Hefestión decidieron casarse con unas hermanas, de manera que sus hijos fueran primos. ¿No les parece romántico?

Las chicas elegidas fueron Statira y Drypetis, las hijas de Darío, que se habían quedado a la espera desde los días de Isos nueve años atrás. Ignoro cómo resultaron estos matrimonios. Todos los biógrafos de Alejandro coinciden en que su naturaleza era fría, si no totalmente frígida[19]. Se dice que pecó ocasionalmente, pero nunca le cogió el tranquillo al asunto. No estaba desprovisto de atractivo, si a uno le van los rubios bajitos[20]. Nos informan que su físico estaba bien, lo que había de él[21]. No he encontrado ninguna descripción del aspecto de Hefestión, pero deduzco que sería alto, trigueño y buen mozo.

No sucedió mucho más después de los hechos de Susa. Hefestión murió unos meses más tarde a causa de la bebida y las fiebres. Alejandro falleció en Babilonia al año siguiente, el 324 a.C., por los mismos motivos. No había cumplido los treinta y tres y había pasado once años lejos de casa. Podría haber vivido más si no hubiera crucificado a su médico porque no consiguió curar a Hefestión. Bueno, fue divertido mientras duró.

La muerte de Alejandro dejó a Macedonia hecha un lío. Roxana, la esposa bactriana de Alejandro, hizo a asesinar y arrojar a un pozo a Statira y a la viuda de Hefestión, y Sisigambis se dejó morir de hambre. Olimpias ejecutó a Arrideo, el medio hermano retrasado e ilegítimo de Alejandro, y obligó a ahorcarse a su esposa. Casandro ejecutó a Olimpias, otros asesinaron a otros, y todo fue un desastre.

El imperio de Alejandro se desmoronó de inmediato, y nada de su obra quedó en pie, salvo que la gente que había matado aún seguía muerta. No consiguió nada demasiado constructivo[22]. Es cierto, cortó el Nudo Gordiano en lugar de desatarlo de acuerdo a las reglas. Esto fue una tontería, pero el Nudo Gordiano ya era bastante tonto en sí mismo. También introdujo la berenjena en Europa.

Qué pensó que estaba haciendo este alarmante muchachón, y por qué, realmente no puedo decirlo. Dudo que él hubiera podido aclarar demasiado el asunto. Tenía la costumbre de fruncir las cejas. Y no es de extrañar.


[1] Plutarco nos dice que así era como los macedonios llamaban al mes de la Hecatombe, y él debía saberlo.

[2] El profesor F. A. Wright, en su Alejandro Magno, llega a llamarlo: “...el hombre más grande que la raza humana ha producido hasta ahora.”

[3] Hablaba en lo que se conoce como “griego ático.”

[4] Después de la muerte de Filipo, Olimpias hizo hervir viva a una de sus esposas. Eso prueba lo que pensaba de ella.

[5] Tener serpientes reales en casa no es lo mejor para un alcohólico. Sólo complica las cosas.

[6] Lo repitió tanto que terminó creyéndoselo.

[7] Algunos años más tarde, cuando Aristóteles le pidió a su antiguo pupilo que descubriera las causas de las crecidas del Nilo, Alejandro respondió correctamente indicando que eran causadas por las lluvias. Esto satisfizo mucho a Aristóteles, ya que se había ocupado del tema por años y, desesperado, se hallaba a punto de darse por vencido.

[8] Los tebanos eran sólo beocios, generalmente considerados como zoquetes. Plutarco, sin embargo, niega esto con cierta vehemencia. Plutarco era beocio.

[9] También había sido cómplice de la muerte de Filipo.

[10] “Proclamó valientemente la hermandad entre los hombres,” — F. A. Wright.

[11] Los uxianos, o huxianos, pueden haber sido los ancestros de los luris.

[12] El nombre Bagoas es una forma abreviada de Bagadata, que significa “Enviado de Dios.” A menudo se le aplicaba a los eunucos por razones que he sido incapaz de verificar.

[13] Jerjes I fue envenenado por el eunuco Aspamitres. Los eunucos eran a menudo empleados como consejeros reales ya que disponían de más tiempo para pensar.

[14] Entre los persas, el número sesenta o cualquier de sus múltiplos se consideraba de buen agüero.

[15] A menudo era extremadamente cruel con sus cautivos, a quienes vendía como esclavos, torturaba hasta la muerte u obligaba a aprender griego.

[16] Saldó una vieja cuenta al ahorcar al historiador Calístenes, sobrino nieto de Aristóteles. Calístenes se negó a postrarse a la manera persa, entonces Alejandro se negó a besarlo y las cosas fueron de mal en peor.

[17] Alejandro de ninguna manera conquistó el mundo dado que nunca estuvo en Italia, la Galia o España, por mencionar unos pocos lugares. Podría haberse ahorrado algunas lágrimas al respecto.

[18] Alejandro siempre se mostró amable con Bucéfalo, cuyo nombre le puso a una ciudad. Le puso a otra el nombre de su perro, Peritas, y el suyo propio a diecisiete.

[19] “A las debilidades de la carne, que a tantos grandes hombres han sometido, era casi completamente inmune.” — F. A. Wright.

[20] Probablemente no hay nada cierto en la historia de Alejandro y Talestris, reina de las Amazonas. No obstante, Talestris normalmente se salía con la suya.

[21] Se dice que olía a violetas. Yo he oído otra cosa.

[22] Pero vean lo que dice F. A. Wright acerca de que Alejandro fue “por encima de todo, un apóstol de la paz mundial.”

9 Comments:

Anonymous ileana said...

jajaja, buenísimo.

10:19 p. m.  
Blogger greenquark said...

alguien pregunto sobre cuppy y lo mande para aca y temrine leyendo las dos historias una vez mas... siempre me rio

5:23 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

El que tal texto tenga un estilo burlesco, despreciativo, y extremadamente critico; a mi parecer, tan solo muestra la envidia de quien al ver la futilidad de la vida propia intenta denigrar las demás a su propio nivel.
Es el claro caso de una vida contemporánea donde todo lo superior a esta se intenta tachar de desfasado-ilógico-inservible, a la par que sus irrisorias vidas.

5:38 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Muy simpático y no menos ameno e interesante desde el punto de vista histórico el contenido relacionado con _Alejandro.
La ùnica observación que hago
al artículo, está referido a la fecha de nacimiento que fue en el año 356 y nó 365.
Saludos atentos
Còrdoba Marzo /2010
Fernando Castro Xiques

2:17 p. m.  
Blogger Leonardo said...

ingenioso y grato de leer. disiento con que la campaña de alejandro haya sido a pura crueldad y sinsentido. creo que tb difundió cultura valiosa y tuvo actos magnánimos.

5:53 p. m.  
Blogger lavueltaalmundo said...

Ridiculo, por momentos gracioso.
Tenes un gran arte de minimizar a los grandes y hacer una lectura ridicula de uno de los mas grandes de la historia.
Hace algo productivo...
MArtin

5:21 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Lo tuyo es lamentable! Ni gracioso ni ingenioso... simplemente lamentable! Espero que vos, en 33 años, hayas logrado la centésima parte de lo que él logro. No solo en cuanto a conquistas, sino en lo que respecta a formación y aprendizadaje! Probá escribir algo sobre Sreck...

4:48 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Triste.
He leído un conjunto de absurdos que alguien escribió sobre un personaje histórico que desconoce totalmente, y reduce su obra al límite de lo inverosímil. Ojalá y existieran en la actualidad, maestros como Aristóteles para cultivar nuestras mentes.
Insisto, un texto triste y decadente.
Si querías crear una sátira de Alejandro Magno, has fallado. He leído mejores historias en las tiras cómicas de los periódicos de distribución gratuita.

3:46 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

si te pusieras a leer un poco de la cultura griega sabrias que todo occidente biene de ahi! del ombligo del mundo segun los mitos! me parece que sos una persona que engrandece su orgullo minimizando hechos que cambiaroon la historia de la humanidad. si alguna vez leiste EL HOMBRE MEDIOCRE de jose ingeniero te habras dado cuenta que tu posicion es la de los mediocres que detienen la marcha del mundo y la de alejandro es la de los idealistas! que son los que cambian la historia...

6:32 a. m.  

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