martes, enero 16, 2007

Cosas veredes, amigo Sáncho

Una de las ventajas de no pertenecer a una sociedad, aunque se viva en ella, es poder ver las cosas desde afuera (también puede ser una desventaja, supongo). El asunto parecía simple: ETA planea un ataque terrorista diseñado para intimidar sin dejar víctimas; las cosas se tuercen (siempre sucede) cuando 2 ecuatorianos deciden descansar en sus respectivos coches en lugar de en los incómodos asientos de la T 4. De todas formas, aunque no hubiera muerto nadie, el hecho resultaba inaceptable, y más en el contexto de un supuesto proceso de paz iniciado por ellos mismos. Era el momento de mandar al proceso a tomar por c**o, condenar el hecho y todos amigos, menos ETA y Batasuna.

Pues no, parece que no es tan fácil. Debe ser que se me escapan cosas. Por un lado el "lapsus" del presidente al calificar el atentado de "lamentable accidente" (vale, la muerte de los ecuatorianos no estaba en el programa, pero ése es un argumento de ETA, no queda bien que el gobierno lo emplee), por otro, la mención de "el papelito" para referirse al Pacto Antiterrorista por parte de la vicepresidente María Teresa Fernández de la Vega (que me parece, por cierto, una persona mucho más inteligente que ZP, pero igual no es lo suficientemente simpática para estos tiempos de políticos superficiales; y no me queda claro que los españoles fueran a elegir una mujer presidente, no sé), que debe haber molestado en el PP por más que sea cierto; es decir, en eso se convierten los pactos y tratados cuando pasan las circunstancias que les dieron origen (si no, que le pregunte a los firmantes del Pacto Ribbentrop-Molotov), pero no está bien que se diga en voz alta, es ponérselo demasiado fácil a la oposición.

Por otro lado el PP, con Rajoy que dijo que la marcha de Madrid era contra el PP y que el PSOE pretendía aislarlos de manera que no pudieran ganar más elecciones. No conocía que Mariano tuviera esa veta paranoica (además de melodramática, lo que resulta aún más imperdonable); debería considerar escribir la continuación de El proceso o de "La construcción de la muralla china", ya que tiene el sabor de lo kafkiano clavadito, clavadito. Y luego, él y Espe con la oposición terrorismo/paz, terrorismo/libertad. (Resulta pertubador ver a Esperanza Aguirre intentar algún tipo de esfuerzo intelectual.)

Es que los populares están últimamente un poco metafísicos (¿estarán ayunando?). Yo no sabría que término oponer a terrorismo, la verdad. Igual paz me parece más razonable, dado que una campaña terrorista (Irak, sin ir más lejos) se asemeja bastante a una guerra de baja intensidad, ese simpático eufemismo que se emplea para describir un enfrentamiento en el que mueren un montón de civiles a diario mientras los militares se las arreglan para ir pasando los días. En cualquier caso, libertad no me parece una opción tan recomendable porque deja abierta la posibilidad de que a uno le pregunten: ¿libertada para quiénes o libertad para qué? Y es que la libertad en abstracto no existe, aunque esa sea, junto con la libertad de mercado, la favorita de la derecha.

Además, ¿no eran los etarras los que exigían libertad? Es muy confuso. Hasta donde tengo entendido, que no es mucho, España es una sociedad libre y democrática, aunque oyendo a Rajoy he empezado a sospechar que acaso últimamente he estado más distraído de lo habitual. En cualquier caso es extraño ver a los populares tratar de apropiarse de un discurso que era de ETA, sobre todo porque uno le queda claro qué libertad exigen los etarras: la independencia del País Vasco de España. Los métodos que han elegido para conseguirla son, lógicamente, inaceptables y criminales, pero al menos se corresponden con su visión deforme de la realidad: ellos no se sienten libres. ¿Pero cuál es la falta de libertad que aqueja a los populares, que fueron libres en España incluso en los momentos en que los demás españoles no lo eran? ¿Poder ser españolistas y monárquicos? Como si eso estuviera amenazado.

Lo que me pregunto es, si se organizara un referendo en el País Vasco y perdiera la opción independentista (como me parece que sucedería) por unos pocos votos a favor de, por ejemplo, una mayor autonomía, ¿aceptaría ETA ese resultado? (No pregunto si Madrid aceptaría un resultado pro-independentista porque no soy TAAAAN ingenuo). La verdad es que nadie se ha arriesgado a hacer la prueba y me pregunto por qué. Ya sé que España es una e indivisible, pero Austría-Hungría también lo era y miren cómo acabó. Las fronteras de un país son convencionales, y las convenciones son susceptibles de ser cambiadas. No es que yo esté a favor de unos u otros (la verdad, me da igual, no es mi problema, lo único que tengo claro en todo este asunto es que el terrorismo es condenable, venga de donde venga, incluidos los Estados), sólo que me parece una manera razonable de salir del impasse. Aunque no recuerdo muchas decisiones políticas que se tomaran desde la óptica de la razón.

De todas formas el asunto parece que continuará, sobre todo después del desagradable intercambio que sostuvieron en el Congreso el presidente y el líder de la oposición. La posición del PP se resume a que las cosas se hagan como ellos dicen o que no cuenten con ellos, lo que no resulta muy razonable cuando uno se encuentra en la oposición; el PSOE cuenta con el apoyo de los demás partidos y de momento puede permitirse pasar del PP mientras lo invita a que se sume. Es difícil imaginar cómo terminará el asunto y quién ganará las próximas elecciones, que todavía están lejos. La táctica de desgaste del PP resulta sorprendente por lo contraproducente que puede llegar a ser, pero habida cuenta que entre ellos y el PSOE se dividen el electorado de manera bastante pareja podría suceder algo que inclinara la balanza a su favor para cuando llegue la hora de votar. No es algo por lo que me preocupe demasiado habida cuenta que yo no voto, pero si pudiera elegir creo que sin dudarlo votaría por echarlos a todos de España: al PP, al PSOE, a ETA, a Batasuna... Es una ingenuidad, lo sé, pero sería bonito.

P. D. Una curiosidad. Como siempre, la retórica asociada a todo este asunto es muy interesante, pero lo que más me ha llamado la atención es que todos repitan eso de "la banda terrorista ETA," vamos, como el ritornello del cuervo de Poe, pero menos musical y mucho más largo. Ya nadie dice ETA a secas, como si hubiera otra y uno pudiera confundirse. "La banda terrorista ETA," y el que no lo diga, pierde. No sé por qué tanto énfasis, ¿creen que por ello parecen más duros, más serios, más convincentes? ¿O creen que los españoles no se han enterado de qué cosa es ETA? Se podría sugerir ingenuamente que es para recordarle a los partidarios de ETA la calaña de aquellos a los que apoyan, como si los que justifican el terrorismo fueran a dejarse conmover por las descalificaciones de los políticos del PSOE o el PP, ya jode. Además, lo más probable es que el énfasis haya sido la idea brillante de algún asesor, que supuso que repetir hasta el cansancio la misma frasecita haría que los votantes (para los asesores no existen las personas, sólo hay votantes) percibieran a su "asesorado" como más duro en el tema del terrorismo. Por mi parte, cuando los oigo, no puedo evitar recordar los epítetos formularios de la Ilíada: Aquiles el de los pies ligeros, Héctor matador de hombres, Odiseo fecundo en ardides y engaños de todo tipo, los teucros domadores de caballos, los aqueos de hermosa cabellera, Hera la de los ojos de novilla... y "la banda terrorista ETA." Lo que sucede con los epítetos es que no aportan información nueva sobre lo que intentan describir y mal usados pueden restarle efectividad al discurso de quien los emplea. Pero ya se sabe cómo son los políticos y quienes los aconsejan, qué se puede esperar.

3 Comments:

Blogger mitambor said...

En nuestra tierra es también muy comùn el uso exagerado de patronìmicos... sobre todo aquella retahila de epìtetos al comandante, con los que enfatizar y transmitir (de manera que se le grave a uno a fuerza de repeticiòn) la adoraciòn y la fidelidad. Recuerdo también los adjetivos a los embajadores y representantes diplomàticos... Los de la Oficina de Intereses también? no creo.
Gabriel, el patronìmico de Aquiles no era "ojos de perro"? Puede ser que tenìa varios...

11:00 a. m.  
Blogger Gabriel Syme said...

No, "ojos de perro y corazón de venado" son los insultos que le dedica Aquiles a Agamenón cuando éste decide quitarle a Briseida, molesto por tener que devolver a Criseida a su padre (no sé si todas las chicas de Asia Menor se llamaban así, pudo ser casualidad).

El patronímico de Aquiles, que es el equivalente a nuestro apellido paterno, era Pelida, porque su padre se llama Peleo, así que Homero se refiere a él como "el Pelida Aquiles" y en ocasiones "Aquiles Peleo." En cuanto a su epíteto formulario, era "Aquiles el de los pies ligeros" dado que era el griego más rápido de todo el ejército.

Por cierto, puedes encontrar una versión "a la española" del primer acto de la Ilíada aquí: http://lailiadadecarpzovius.blogspot.com/
Está divertida, la verdad, y el blog del tipo es general interesante.

Hombre, y el uso y abuso de la retórica revolucionaria en Cuba era de cuidado. Mucho que me reído en mi vida con ellos. Lo triste es salir de allí y ver que, sólo con un poco más de sutileza (muy poca), los demás practican los mismos trucos, sin demasiado talento además. Pero no sé, habrá que resignarse.

9:35 a. m.  
Blogger mitambor said...

Gracias Gabriel, por las aclaraciones, incluso por mi confusiòn de patronìmicos con epìtetos...

2:22 p. m.  

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